Lo último

El grito internacional de las mujeres

Antes de ayer escuché por primera vez en mi vida, un grito de oprimidas que trascendía todo tipo de fronteras: un grito internacional. Anteayer fuimos miles. Miles en Argentina, miles en Uruguay, en Italia, en Estados Unidos. Miles en más de 50 países. Anteayer hicimos que la tierra tiemble levantando nuestras voces unidas contra el machismo que nos oprime. Anteayer demostramos la fuerza que tenemos cuando estamos unidas, y por primera vez en la historia hubo un paro internacional de mujeres. Y acá en Argentina, por segunda vez, el paro al gobierno de Mauricio Macri, se lo hicimos nosotras, las mujeres.

En Argentina, las plazas principales de las grandes ciudades estuvieron colmadas con distintas agrupaciones, con distintos colores y banderas, pero con una consigna muy clara: no estamos todas. La violencia machista contra la que luchamos, se sigue llevando compañeras. El año pasado moría una de nosotras cada 30 horas. En lo que va del año, las cifras cambiaron y nos aterran: una de nosotras muere cada 18 horas. Y no es sólo acá que estamos muriendo. En España, tomando como fuente un informe de Estrella Digital, se contabilizan 21 femicidios, mientras que se investiga si otros cinco portarán esta carátula. Y las mujeres del mundo nos cansamos, nos enojamos, y salimos a pelear por lo que ningún gobierno va a garantizar (y menos a proponer) sino luchamos: la igualdad. Los derechos no son regalos de los gobiernos de turno a la sociedad, son conquistas, son luchas que damos los oprimidxs y logramos materializar. Anteayer fue nuestro turno de mostrarle al mundo que estamos dispuestas a pelear para seguir conquistando derechos y para enfrentar al machismo que nos azota en todos los ámbitos de nuestra vida, hasta lograr la igualdad.

Uno de los reclamos que estuvo presente antes de ayer está relacionado con las tareas no remuneradas del hogar, y no solo no es remunerada, sino que tampoco es reconocida como un trabajo. Y no es reconocida porque para el machismo ocupamos un rol secundario en la sociedad, entonces las tareas domésticas y la crianza de los hijxs es lo que nos toca y lo que tenemos que hacer. Nuestra voz se escuchó fuerte: nuestro lugar es donde queramos estar. No queremos más imposiciones de roles, queremos ser libres de elegir. Otro reclamo relacionado con el ámbito laboral que sonó fuerte en el mundo es la brecha salarial que hay entre hombres y mujeres. En Argentina es del 27,2% según los datos publicados por el sitio Economix. Muchos seguro, de forma ingenua, creen que esto se da porque estamos en América Latina. Sin embargo, la brecha salarial entre hombres y mujeres en Francia no es tan distinta ya que alcanza un 26%. Cabe preguntarnos, entonces, si la desigualdad salarial depende de cómo estén ubicados nuestros países geográficamente, o si tiene sus raíces en el mismo sistema capitalista. Al evaluar la situación actual, cabe solo una respuesta: efectivamente no depende del continente en el que estemos, miremos donde miremos, las mujeres sufrimos distintas opresiones machistas.

Sin lugar a dudas, la forma de opresión puede variar dependiendo las coyunturas económicas, sociales y políticas que atraviese cada sociedad en particular. Pero el problema se expande alrededor del mundo, por lo que más allá de las particularidades que haya hacia adentro de los Estados nacionales, a nivel global las mujeres sufrimos distintas formas de discriminación y opresión. Sin ir más lejos, en Brasil, cada menos de 15 minutos una mujer es violada, tomando en referencia las estadísticas publicadas a fin del año pasado. Son cifras repudiables, que nos lastiman a todas las mujeres que las vemos. Son cifras que están llenas de lágrimas, de dolor y de sangre por esta sociedad que permite que estás atrocidades pasen, y reproduce desde el sentido común, el machismo impuesto por la hegemonía.

La muerte de cualquiera de nosotras, es la demostración del machismo extremo. Pero el machismo no solo se basa en violencia física. Violencia es que no nos dejen decidir sobre nuestros cuerpos si queremos abortar. Violencia es que me digan que en algún momento se me va a despertar el instinto maternal y voy a querer hijxs. Violencia es que nos quieran establecer patrones de comportamientos comunes a todas las mujeres, antes de escuchar nuestras elecciones al respecto. Nosotras podemos elegir, podemos pensar, podemos vivir sin necesidad de que nos quieran decir qué, cómo, cuándo y dónde. Nosotras exigimos tener autonomía sobre nuestros cuerpos y esto se nos tiene que respetar. Queremos que la sociedad se deje de meter en nuestras decisiones personales y empiece a aceptarlas, porque estamos totalmente capacitadas para elegir por nosotras mismas, aunque a muchos les cueste aceptarlo.

No queremos ser valientes al caminar por las noches en las calles para tomar un colectivo, queremos ser libres. No queremos ir con poleras en verano para evitar gritos y el acoso callejero. Sólo queremos ser. No queremos seguir siendo relegadas a un segundo plano, queremos estar a la par, y ser plenamente libres de poder elegir por nosotras mismas.

Frente a las masivas huelgas de Mujeres en el mundo y las movilizaciones, Finlandia fue el primer país es tomar postura: su política va a apuntar a eliminar la brecha salarial (siendo esta de las más bajas en el mundo) para el año 2020. ¡En tres años! Mi curiosidad reside en saber si es tan difícil que los patrones y los estados nos paguen a las trabajadoras lo que corresponde. ¿Porqué terminar de resolverlo en tres años si el problema lo tenemos hoy y ahora? Merecemos por el mismo trabajo el mismo sueldo, porque cuando partimos de que la paga no es igual, se desvaloriza el trabajo de una de las partes (que es la nuestra), sometiéndonos así a una mayor explotación.

Anteayer fuimos claras y contundentes: ¡vivas nos queremos, ni una menos! Y hasta que no se materialicen nuestros reclamos y nos sigan matando, la tierra va a seguir temblando. Ya quedó demostrada que la organización internacional es posible. Estamos dispuestas a dar esta batalla y a pelear por lo que nos corresponde y en contra del machismo que nos oprime todos los días. Esta pelea la vamos a dar.
Y la vamos a ganar.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: