Lo último

La Sagrada Máquina de hacer dinero

El gobierno nacional parece haber encontrado hace tiempo una solución de carácter divino a todos los problemas que pueden desarrollarse en una economía capitalista de mercado: imprimir más y más dinero. ¿Podemos juzgarlo mal? ¿quién no pensó alguna vez en imprimir tantos billetes como fuesen necesarios para comprar todo lo que querramos y ser millonarios por siempre jamás? Yo lo hice, lo admito. Pero me decepcioné mucho al darme cuenta lo que podía pasar con esa emisión a granel, tan fantástica como ilusoria. Pero el gobierno no perdió todavía su ilusión y sigue dejando pastito, agua y zapatos para los camellos y los reyes a la puerta del Banco Central. Es más, para la economía nacional, todos los días son 6 de enero.
El tema es complejo pero podemos simplificarlo. En un país circulan mercancías que se venden y se compran, se exportan o son importadas. Dichas mercancías tienen un valor denominado en la moneda local pero con relación directa al valor que cada mercancía tiene en el mercado internacional denominada en moneda internacional, o sea, en dólares. Esto sucede porque la globalización hace que un par de zapatos estándar fabricados en Argentina compita con un par similar fabricado en Singapur, al otro lado del mundo. Esto nos hace ver la relación directa entre los precios nacionales y los internacionales.
Pero como el dinero es en sí mismo, también, una mercancía, una moneda nacional tiene un valor relativo en relación a otras monedas, en especial el dólar. Esta relación monetaria se llama tipo de cambio nominal. Cuando en un país ingresan muchos dólares, sea porque tiene alta la tasa de interés, sea por brindar un ambiente favorable a la inversión extranjera directa o por un superávit comercial abultado, la moneda local aumenta su valor respecto al dólar, pues al haber muchas divisas, estas bajan de precio. Éste es el típico escenario de aumento de reservas, como se dio en Argentina desde 2003 a 2010. Cuando, en cambio, en la economía hay escasez de dólares, estos tienden a subir de precio y la moneda local, respecto a estos, a depreciarse. Esto viene sucediendo en nuestro país desde 2010 en adelante. Pero, ¿por qué?
El problema comenzó cuando los superávits fiscal y comercial dejaron de existir. El progresivo gasto público fue erosionando el superávit fiscal y el aumento de las importaciones comenzó a eyectar más dólares de los que ingresaban. Las reservas empezaron a caer. El gobierno financió el déficit con emisión monetaria a mansalva e inundó de pesos una economía que se traduciría rápida y progresivamente en inflacionaria. Los precios de las mercancías se referenciaban en un dolar que ya no encontraba relación con un tipo de cambio nacional atrasado, porque al haber tantos pesos en un contexto de alta inflación, nadie los quería. 
Como ni el gobierno quería sus propios pesos, fue en busca del dolar, implementando paulatinamente un cepo cambiario cada vez más intenso, aplicado aún sobre muchas mercancías que el país no produciría localmente . En paralelo, negó los índices reales de inflación, no ajustando lo suficiente la brecha cambiaria y manteniendo un dolar oficial “barato”, aunque no legalmente transable. Éste es el embrión del dolar blue, la divisa en negro que reflejaba más fielmente lo que los agentes estaban dispuestos a pagar por una divisa en la que sí confiaban.
Actualmente las reservas cayeron un 44% en 4 años, los agentes siguen queriendo dólares y no pesos, y el gobierno no tiene otra opción que devaluar el peso cuanto más pueda. Ahora la Secretaría de comercio fue por las comprar por Internet en el exterior cerrando una de las pocas vías de escape que le quedaban al dólar. Esto no sólo se parece a encerrarse en un bunker anti-bombas sino que sube los precios nacionales aún más, inflados por la emisión monetaria y la referencia de precios en dólares.
Tic tac, tic tac hace la economía argentina que ya ni soja-dólares consigue porque los productores no quieren exportan para no liquidar dolares a un valor que no consideren rentable o prefieren esperar teniendo la certeza de que podrán ganar más en un futuro cercano en el que el peso devalúe. ¿Se vendrá la ortodoxia madre de las ortodoxias para frenar el proceso inflacionario (tipo de cambio fijo)? ¿o se devaluará el tipo de cambio hasta un nivel nuevamente competitivo pero altamente corrosivo para el poder de compra de los sectores trabajadores? Lo sabremos muy pronto a la misma hora y por el mismo canal.

2 Comentarios en La Sagrada Máquina de hacer dinero

  1. Así es , la solución que tiene el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es devaluar en cada oportunidad que tiene el peso argentino con respecto al dólar americano , lo que empobrece al pueblo y hace feliz al gobierno

    Me gusta

  2. Muchas gracias por tu tiempo y tu comentario. Un abrazo grande

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: